jueves, 13 de diciembre de 2018

Sobre el nihilismo de la "razón instrumental"







































"Lo que parece un triunfo de la racionalidad objetiva, la sumisión de todo lo que existe al formalismo lógico, es pagado mediante la dócil sumisión de la razón a los datos inmediatos. Comprender los datos en cuanto tales, no limitarse a leer en ellos sus abstractas relaciones espaciotemporales, gracias a las cuales pueden ser captados y manejados, sino, al contrario, pensar estas relaciones como lo superficial, como momentos mediatizados del concepto que se realizan sólo en la explicitación de su sentido social, histórico y humano: la entera pretensión del conocimiento es abandonada. Ella no consiste sólo en percibir, clasificar y calcular, sino justamente en la negación determinada de lo inmediato. Por el contrario, el formalismo matemático, cuyo instrumento es el número, la figura más abstracta de lo inmediato, mantiene el pensamiento en la pura inmediatez. Lo que existe de hecho es justificado, el conocimiento se limita a su repetición, el pensamiento se reduce a mera tautología".

Para una crítica de la razón instrumental. "El concepto de Ilustración", p. 80.:
HORKHEIMER, MAX y ADORNO, THEODOR W.: 
Dialéctica de la ilustración, Trotta, Madrid, 1994,

martes, 24 de julio de 2018

Fuera de campo






















Foto de Manuel Feo Ojeda


FUERA DE CAMPO

Juan Ramírez Guedes



1.-El “fuera de campo”

Como señala Lisa Pelizzon (1), hablando sobre la fotografía,  “El fuera de campo es parte de la misma realidad que ha quedado enmarcada en la foto, pero su importancia a veces se olvida.”. Esta afirmación, como ella misma señala es generalizable y constatablemente generalizada en las artes plásticas y aún en la literatura y el pensamiento escrito. Siguiendo a Philippe Dubois (2) a propósito de la naturaleza de ese "fuera de campo", esta se revela como una estrategia o una técnica discursiva, pues, “el espacio fotográfico es entonces el resultado de una selección, de un corte que el fotógrafo opera sobre la realidad.” Este corte,  más que segmentar una imagen, hace que ésta haga alusión a algo que está fuera de ella, a un componente de la realidad que permanece convencionalmente  oculto, invisible, pero que completa al aspecto visible de la realidad representada.

Esta metáfora, en su generalización, representa fielmente la operación que proponemos desde la arquitectura, en la opción del trabajo docente e investigador que realizamos en LP_AEC, (3) en la Escuela de Arquitectura de Las Palmas, pues consideramos que la actividad universitaria de la arquitectura, tanto en su experimentación docente como en su trabajo de investigación, debe estar atenta a las situaciones de máxima tensión intelectual en el desarrollo de la práctica de la disciplina en la realidad contemporánea, más allá de las evidencias e inercias convencionales simplemente repetitivas de las formas y concepciones de la praxis al uso. Se trata de mirar oblicuamente para entrar en escorzos no inmediatos de la realidad.

Esa realidad que desde los medios de comunicación tanto especializados como de masas, se viene reduciendo en su presentación a la reproducción de unos estereotipos que van desde la mera repetición de los mecanismos de las estrategias inmobiliarias de masas o vinculadas a una espectacularidad cada vez más insostenible y vacía, por una parte, y por otra a la endeblez de pretendidas alternativas supuestamente colaborativas y/o participativas, que buscando más bien puras opciones ocupacionales en el precario panorama extendido en la profesión, en realidad son funcionales al sistema como falsa salida consoladora, centrada más en prácticas sociales o directamente políticas que no ponen el foco en la problemática interna de la arquitectura. Ambas posiciones aparentemente antagónicas pero complementarias en el seno de un sistema, ambos impostores como el éxito y el fracaso, por parafrasear a Kipling en "If", ocultan y desenfocan una aproximación a nuevas visiones desde el interior de la específica disciplina de la arquitectura contemporánea y su objetivo fundamental: la construcción del espacio habitable.

Por ello en esa estrategia de "fuera de campo" intentamos abordar en una visión periférica, como en los límites del campo visual convencional, diferentes realidades y espacios de trabajo, complejos y abiertos que reúnen un potencial de máxima tensión intelectual y plástica como escenarios de investigación de algunas de las problemáticas de la arquitectura, la ciudad y el paisaje, del espacio material y visual en definitiva, que no aparecen habitualmente en el foco del interés convencional, aunque implícitamente están latentes ahí, "fuera de campo".


2. Espacio informal

El estudio y el proyecto de la ciudad construida, frecuentemente se vincula a la idea y a la realidad de la ciudad histórica o al menos a la ciudad tradicionalmente producida y edificada. Desde finales de los años 60 del pasado siglo, con un punto de inflexión en la publicación de La arquitectura de la ciudad de Aldo Rossi (4), la problemática del proyecto de la forma urbis y de sus elementos arquitectónicos, recuperando cierta visión clásica,  se centra en la constitución de las tipologías decantadas, las morfologías urbanas por ellas determinadas y su relación con los elementos singulares o monumentos. Se establece, o más bien se repropone, de este modo una visión formalizada, es decir centrada en la "formalidad", (más allá de la forma) como visión canónica que privilegia un espacio simbólico jerarquizado y estable, codificado e inamovible, una visión que afecta incluso a situaciones adscritas a la tradición del Movimiento Moderno (a pesar de su supuesta y convencionalmente aceptada ruptura con la historia), como son los dos únicos casos de ciudades modernas realmente existentes, Brasila y Chandigarh.

Contemporáneamente y a pesar de las sucesivas opciones lingüísticas de la arquitectura desde el tardomoderno al posmodernismo, minimalismo, la moda del parametricismo (y el fetichismo de la herramienta informática huyendo de la complejidad del proyecto), etc., hasta la actual y banal dispersión acrítica  y su hiperdifusión mediática, a pesar de todos los fuegos de artificio, este sistema de codificación espacial urbana basada en la "formalidad" canónica, sigue presente como visión hegemónica, definiendo el campo de interés del discurso arquitectónico contemporáneo y su producción material.

Frente a esa realidad, operando "fuera de campo" vemos como un segmento mayoritario del espacio realmente existente, el espacio periférico no sólo habitativo, sino además el del mundo del trabajo, el espacio maquínico e industrial como el que retrata Sironi (5) , el espacio de las infraestructuras, los intersticios y espacios residuales y/o indefinidos,  coexiste estrechamente vinculado a ese otro espacio canónico. Es justamente este tipo de espacio, el "espacio informal", el que carece de codificación jerárquica, el espacio sin formalidad, el que constituye paradójicamente la sede de la mayor representación de las tensiones formales en acción en la ciudad, la mayor inestabilidad y dinamismo que aportan otra dimensión poética y plástica al espacio y el paisaje urbanos, y que recibe en su materialidad las mayores confrontaciones entre lo viejo y lo nuevo, entre lo local y lo universal, entre lo natural y lo artificial, encarnando así la termporalidad urbana como un proceso abierto, entrópico y vivo. Como documenta entre otros Gabriele Basílico (6) en su fotografía.

En nuestra investigación hemos abordado como "Proyecto en la Intersección" (7) un seminario de Proyecto Fin de Carrera que desarrolla intervenciones arquitectónicas en las áreas de "espacio informal" de la ciudad de Venecia, buscando con esa intersección la directa confrontación entre las estrategias de proyecto sobre los segmentos informales y el entorno hiperformalizado y monumental de esa ciudad paradigmática y también sometida a importantes procesos de cambio y deterioro. La intersección de la entropía y la memoria.


3. Paisaje no-canónico

En su pequeño opúsculo que parafrasea al libro de Roland Barthes del mismo título, Joan Fontcuberta (8) escribe:  "Esos elementos de desecho constituyen los restos arqueológicos de una vida que espontáneamente se ha generado en el paisaje, una actividad a la vez pública y privada que ha encontrado en esos espacios vacíos y abiertos, el terrain vague, su escenario natural. No se trata de una documentación del aspecto superficial de las cosas, de sus apariencias externas, sino de provocar la intersección entre dos etapas, el antes y el después, aquello todavía fundacional con aquello ya inútil, la exuberancia de la vitalidad urbana con la melancolía de los vestigios más humildes".

El espacio informal de las periferias urbanas y aún más, de los descampados, áreas erosionadas, espacios militares, de ruinas industriales o lugares estragados por la naturaleza o la acción humana, genera un paisaje no-canónico en las antípodas de una idea de paisaje arraigada burocráticamente. Mientras que este paisaje institucionalizado,  bucólicamente concebido muchas veces más como una especie de decoración a escala geográfica, la noción de paisaje no-canónico,  emerge de una visión casi forense del territorio informal, del espacio "en bruto" abordado como sustrato vivo de la acción humana a través del tiempo. El paisaje del espacio informal.

En el espacio de la península la Isleta en Las Palmas de Gran Canaria,  tanto en su lado oeste, el Confital, como en la vertiente oriental de la península encontramos un territorio que, con diferentes características, se aparece como paisaje no-canónico. Por una parte el "arqueopaisaje" del Confital y Las Salinas, caracterizado por la presencia de vestigios militares (bunkers, etc.) junto a restos de estructuras que fueron sede de actividades productivas, y por otra parte en el sector del Cebadal-cantera Roque Ceniciento , en el arco norte-noreste de la Isleta,  con la aglomeración de estructuras y elementos industriales de diferentes épocas, constituyen dos ámbitos espaciales soportados por la presencia de la  potente geología volcánica, que en sus diferentes grados de transformación y sus vibraciones formales caracterizan una forma de paisaje contemporaneo antropizado y "entropizado"  como tema de proyecto.

En el libro "Ciudad, paisaje e imaginación" (9) se detallan las operaciones de proyecto realizadas sobre La Isleta en nuestro seminario de PFC, en una metodología que confronta complejidad y abstracción, como estrategia de intensificación de las formas y procesos inmanentes en el lugar.

También en el proyecto "Paisaje Análogo" (10) trabajando sobre la periferia metropolitana de Roma, Italia, se propone la articulación de un paisaje no-canónico, mediante la construcción de un sistema formal basado en la actividad productiva recuperando mediante su tecnificación la agricultura tradicional del área, basada en el olivo, como parque tecnoagrario.

La estrategia de proyecto se concibe como un "paisaje análogo" en función de su génesis apoyada en una triple analogía: en primer lugar su analogía con la arqueoestructura morfológica y funcional del área, enraizándose en un territorio alterado ya desde la antigüedad clásica; en segundo lugar, como apuesta metodológica,  la analogía con las hipótesis del modelo teórico desurbanista y su experiencia histórica; y en tercer lugar la analogía, en el plano simbólico, con el arquetipo de lo natural y su proximidad icónica a la figura del  "Árbol de la vida" de  Gustav Klimt.


4. Anti-monumento

Robert Smithson en su tour por los monumentos de Passaic (11) New Jersey, en su recorrido por la periferia posindustrial de dicha ciudad, y atravesando un territorio que responde con claridad a la idea de espacio informal y paisaje no-canónico, realiza una descripción tensa de los diferentes elementos materiales que encuentra ubicados y en diferentes casos abandonados en un terreno agreste y erosionado. En su aproximación, esos elementos anónimos, restos y residuos de antiguas actividades, o no tan antiguas pero ya obsoletas, junto a otros artefactos y estructuras infraestructurales, como un puente, etc, constituyen los "monumentos" que testimonian el carácter dinámico, temporal de ese espacio, ese paisaje, evidenciando los procesos entrópicos irreversibles del espacio contemporáneo.

La operación simthsoniana  en Passaic se verifica apoyándose en la construcción de imágenes fotográficas de los "monumentos" que en esa transfiguración al papel en blanco en negro sufren una suerte de deconstrucción óptica que pretendidamente les despoja de cualquier contenido iconicidad que pudieran conservar, hasta el extremo que la intelectualización que esa práctica artística produce, hace oscilar entre realidad y representación la enigmática naturaleza de los objetos  que Smithson propone y que sin embargo finalmente de otro modo son estetizados.

Dando por nuestra parte, modestamente, un paso más allá de esa estetización del "monumento" proponemos otra categoría cuya pretensión es ofrecerse como operativa, es decir no sólo como categoría analítica  sino también como categoría proyectual: "Un monumento se refiere siempre a un hecho concreto del pasado o un momento histórico lejano que se recuerda en el presente. Se trata de situaciones o historias ocurridas, que son trascendentes para la sociedad actual, y que se materializan en nuestra realidad diaria a través del monumento, ayudándonos a entender el presente a través de la búsqueda de sus raíces. El anti-monumento, en cambio, se refiere a estructuras abandonadas, obsoletas, en desuso y descomposición, en las que su función ha quedado parada en el tiempo de forma abrupta. Se generan así lugares de incertidumbre y, al mismo tiempo, de oportunidad, dejando abierto el debate y la reflexión sobre sus posibles futuros. Estos espacios no son considerados ya como contenedores de las historias del pasado sino como precursores de nuevos acontecimientos." (12)

Si el monumento conmemora el pasado el anti-monumento hace "recordar" el futuro. Es proyecto.


Referencias

1.-Pelizzon, Lisa. “Más allá de la foto. El fuera de Campo como estrategia narrativa”. Le Miau Noir, (digital) 2017.

2.-Dubois, Philippe. El acto fotográfico y otros ensayos. La Marca, Buenos Aires, 2008.

3.-LP_AEC. Laboratorio de Proyectos Arquitectura y Espacio Contemporáneo. http://lpaec.blogspot.com.es/

4.Rosssi, Aldo. La arquitectura de la ciudad. Gustavo Gili, Barcelona, 1979.

5. Mario Sironi. Il mito dell'architettura, Catálogo de la exposición. Mazotta, Milano, 1990.

6. Basilico, Gabriele. Entropía y espacio urbano. Catálogo de la exposición. Fundación ICO. La Fábrica, Madrid, 2017.

7. "Proyecto en la Intersección". Seminario de Proyecto Fin de Carrera. http://lpaec.blogspot.com.es/2017/05/proyecto-en-la-interseccion-venecia.html  2016, 2017 y 2018.

8. Fontcuberta, Joan. El imperio de los signos. Mestizo A.C. Murcia, 1997.

9. Véase, Ramírez Guedes, Juan "Vibraciones entre la ciudad y el paisaje", en AA.VV. Ciudad, Paisaje e imaginación. LP_AEC, Las Palmas de Gran Canaria, 2016

(10) "Paisaje Análogo. Parque productivo. Parque tecnoagrario". Proyecto para la periferia metropolitana de Roma. Grupo de proyecto Dirigido por Juan Ramírez Guedes y Elisenda Monzón Peñate. Presentado dentro del espacio de la ULPGC en la exposición de proyectos de 24 universidades internacionales Roma 20-25 New Life  Cycles for the Metrópolis,  en el MAXXI  Museo Nazionale delle Arti nel XXI secolo, en Roma. Catálogo Roma 20.-25, Quodlibet, Roma, 2015. También publicado en Proyecto Momentum 2015.

(11) Smithson, Robert. Un recorrido por los monumentos de Passaic, (A tour  of the Monuments of Passaic, New Jersey. 1967). Edición española de Gustavo Gili, Barcelona, 2006

(12) Lacruz  Alvira, Elena  y Ramírez Guedes, Juan. "Anti-monumentos. Recordando el futuro a través de los lugares abandonados. / Anti-Monuments. Remembering futures through abandoned places". RITA. Revista Indexada de Textos Académicos. 2017. Véase tambien: Lacruz Alvira, Elena y Ramírez Guedes, Juan: "The Anti-monument. The Deconstruction of Time and Memory in New Ruins and Abandoned Places" en AA.VV. Projecting Memory. IRF Press. Interdisciplinary Research Foundation. Warsaw. Poland,  2017.

lunes, 9 de abril de 2018

Proyecto "Paralextric". Guiniguada



































Proyecto "Paralextric"   

Concurso de ideas para el cauce del Guiniguada. Las Palmas de Gran Canaria

Primer Accesit

Arquitectos: 
Angel Casas Suárez, Joaquin Casariego Ramírez, Vicente Mirallave Izquierdo, Flora Pescador Monagas, Juan Ramírez Guedes e Isidro Rodriguez Molina.

¿Guiniguada pasado o futuro?

En las informaciones que están apareciendo en la prensa en los primeros meses de 2018 sobre el tema del Guiniguada en Las Palmas de Gran Canaria y sus antecedentes, se está obviando el concurso de ideas que en los años 80 se realizó sobre las alternativas a la actual autovía. En ese concurso con un jurado organizado en torno a Oriol Bohigas y Manuel de Solá Morales como miembros arquitectos principales, si bien quedó desierto el primer premio (probablemente por presión municipal para no contraer un compromiso). el segundo premio se compartió entre dos proyectos: "Ola de Cristal" y "Mandrágora"; un primer accesit lo recibió el proyecto "Paralextric". Todos estos tres proyectos, redactados por arquitectos profesores de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas, especialmente "Ola de Cristal" y "Paralextric", con diferentes matices, según se reseña en el acta del concurso, apostaron por la recuperación en superficie de la franja de autovía, convirtiéndola en un eje urbano, con reducción del viario rodado y un significativo aumento de la superficie peatonal y del arbolado en cota de rasante. El diagnóstico de los tres proyectos, en sus diversas soluciones, apuntó hacia la construcción de una nueva continuidad espacial pero nunca volviendo a hundir el cauce del barranco, una hipotética solución esa que lejos de impulsar la conexión Vegueta-Triana consagraría su separación en los términos originales.

D-Espacio Arquitectura

Comentario 
 
Soy Mariano de Santa Ana, soy miembro de la sociedad civil de Las Palmas, y como el Ayuntamiento no me ha convocado, ni parece que vaya a hacerlo, para una consulta de Participación Ciudadana sobre este asunto -más importante que votar para cambiarle el nombre a una calle o pagarle a unos artistas jetas para que hagan chorradas urbanas con los vecinos en Guanarteme- me desahogo en este blog, con permiso de su administrador. Para mí que los barrancos separan y que los puentes unen. Me mascullo que por eso se hicieron los puentes de Piedra y de Palo. Pero igual estoy equivocado y es al revés, porque no soy experto en estos temas. En cualquier caso no tengo noticia de mucha gente que, antes de que la Autovía sepultase el Guiniguada, cruzara entre Vegueta y Triana sin atravesar los puentes. A lo mejor Andrés "El Ratón". No lo sé. Tampoco soy experto en Andrés "El Ratón". Otra cuestión es si pensamos esto en términos, no de movilidad sino de paisaje urbano. Ciertamente el cauce del Guiniguada, los extremos de Vegueta, Triana y los riscos al fondo, componían una unidad paisajística -recuperable con un espacio peatonal a nivel en el último tramo de la Autovía-, aunque el barranco, por lo que me cuentan, estaba con frecuencia lleno de basura. Si se optase por recuperar el cauce ¿cuanto nos costaría retirar todo el hormigón que lo sepulta y dónde se vertería? Pues tampoco lo sé porque tampoco soy experto en ello. De lo que no tengo dudas es de que la nostalgia es una enfermedad y de que me encanta como Georges Descombes intervino para generar un espacio público de calidad en el sepultado río suizo Aire, sin ridículas restauraciones de un pasado que ya pasó.