domingo, 10 de mayo de 2009

Rotaciones


Max Bill. Metagon

Duchamp. Rotoreliefs

Frank Lloyd Wright. Guggenheim Museum NY. 50 aniversario
Castillo de Santa Ana. Las Palmas de Gran Canaria

Nautilus
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El Albergue de la Sección Femenina (actualmente hotel-alberge) del arquitecto Manuel de la Peña, construido en 1960, se localiza en la costa oriental de Gran Canaria, en la cota más baja de la falda de la Montaña de Arinaga, formación volcánica declarada monumento natural que domina una extensa llanura costera en esa zona. Su posición entre la playa y el volcán, sobre el malpaís, le otorga una cierta cualidad geológica, como el fósil de un caracol depositado sobre la costa.
Se trata de un edificio cuya planta se organiza en un cuerpo que describe una curva espiroide alrededor de un vacío o patio ovalado, abierto sólo en la dirección este-sureste, atrapando y atrayendo hacia el interior la visión del mar.
El edificio, consta de tres plantas organizadas en torno a un corredor o galería que se abre sobre el patio, excepto en su lado norte donde la sección del edificio se engrosa, adentrándose el corredor en el segmento central de la pieza. Los extremos norte y sur albergan los servicios (gimnasio, comedor, capilla, etc), desarrollándose el cuerpo de habitaciones a lo largo de la directriz de la galería que une ambos extremos.
La fachada se estructura con gran sencillez mediante el sistema de franjas horizontales de rotunda línea, que construye la galería, que se cerraba parcialmente en su parte superior, en la solución original, mediante una celosía de madera a modo de parasol.
La arquitectura de Manuel de la Peña se caracteriza, en términos generales, por una cierta sencillez en las soluciones y en la repetición de los elementos formales y programáticos. En el caso que nos ocupa, es de destacar la interesante relación con el paisaje y su contraste matérico con las texturas dominantes en el contexto. Su estructura geométrica y su posición, de alguna forma, lo sedimentan en el lugar, comunicando aquel bienestar geométrico que evocaba Jünger en sus paseos a la búsqueda de fósiles entre las lavas de La Isleta.
Manuel de la Peña representa en la arquitectura moderna de Canarias, en nuestra opinión, la figura más importante de la generación siguiente a Miguel Martín Fernández de la Torre; su arquitectura, manteniéndose fiel a los parámetros modernos, supo adecuarse a una geografía concreta como la de Canarias, en una suerte de racionalismo del lugar, con importantes obras en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria (apartamentos Las Palmeras, entre otras) y en el conjunto de la isla de Gran Canaria, especialmente en el sur, donde intervino notablemente en el desarrollo del espacio turístico de Maspalomas Costa Canaria, pudiéndose destacar obras como el restaurante La Rotonda de San Agustín, hoy desafortunadamente desaparecido.

Planta Patio



Tao
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El Club Altavista (actual Iglesia Coreana) en Ciudad Jardín, en Las Palmas de Gran Canaria, obra del arquitecto Andrés León Boyer Ruiz-Beneyán, proyectada y construida de los años sesenta (1963-64), ha sido en ocasiones minusvalorada hasta el extremo de que, a pesar de ser un indudable ejemplo del mejor patrimonio arquitectónico moderno local, ha estado incluso bajo la amenaza de la demolición para hacer sitio al discutible proyecto de un museo improbable: una operación insensible y oportunista.
Andrés León Boyer Ruiz-Beneyán procedente de Zaragoza, fue arquitecto del Ministerio de la Vivienda en Las Palmas de Gran Canaria en los años sesenta. Su trayectoria profesional se desenvolvió en Madrid y en esta ciudad, donde también colaboró con Secundino Zuazo en el proyecto (no realizado, salvo obras parciales posteriormente demolidas) para la Iglesia del Sagrario aneja a la Catedral de Santa Ana, en Vegueta.
Su trabajo se desarrolló también en América donde realizó importantes obras de restauración como la del Palacio de Torre Tagle, en Lima, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú o la de la Catedral de Cuzco.
El Club Altavista constituye una obra a rescatar del olvido; representa con claridad en su confrontación visual con la ciudad, un discurso con una componente expresionista de resonancias aaltianas. Por su elevada posición en el paisaje urbano sobre la colina de los Jardines Rubió, dominando el Parque Doramas con la aristada configuración geométrica de su cubierta, es nuestra auténtica corona de la ciudad en términos casi literales. Una abstracta corona en el techo de la ciudad.

Planta principal Planta semisótano



+info: La Provincia 

 Textos de Juan Ramírez Guedes