domingo, 13 de diciembre de 2009

Aleph rojo



Concurso de ideas. Centro de Educación Infantil Son Dameto
d´Alt. Palma de Mallorca.
Lema: Fuga en rojo. Finalista. Seleccionado para construcción.
Arquitectos: Miriam Chantal Castro Santana y Enrica Santacruz Sastre
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El paisaje de la isla de Mallorca se caracteriza por ser una extensión muy horizontal desde la cual se eleva una cadena montañosa que torna azulada en presencia del viento. Por esto, la visión de la Sierra Tramontana domina el territorio mallorquín.

Si definimos paisaje como instrumento de interpretación de la realidad, la operación paisajística consistirá en la elaboración de una nueva cartografía que construya una visión más compleja del lugar. El proyecto se basa en la construcción de un espacio interior vacío donde la visión lejana de la Tramontana se enmarca enfatizando su presencia e introduciendo la naturaleza. Situado en el interior, la geometría del cuarto de juegos es una reinterpretación de la cabaña primitiva, un espacio interior donde cobijarse al exterior. A modo de aleph borgiano, su condición de pieza singular domina el espacio y evoca el paisaje mallorquín. De igual manera, la presencia del olivo acentúa esta idea.

El patio organiza un recorrido libre de obstáculos visuales donde el cuarto de juegos focaliza todos los puntos de vista. “Vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph”, Jorge Luis Borges. Presente durante todo el recorrido gracias a la transparencia de la planta baja, traslada al ámbito de suelo el paisaje enmarcado por la cubierta del edificio, es decir, la Sierra Tramontana.

El conjunto recupera la morfología de la estructura agraria característica de la isla. El cuadro Jardín Tunecino de Paul Klee sintetiza nuestra idea de proyecto, un damero formado por manchas irregulares que danzan sobre el lienzo y donde se transparentan visiones del paisaje. La transparencia del espacio deja paso a la luz, que entra en todas direcciones, como cuando estamos al aire libre: la luz nos rodea. El patio central queda relacionado visualmente con los espacios exteriores propios de las aulas, consiguiendo un espacio fluido donde interior y exterior se entremezclan. Como un lugar donde resguardarse del sol, una gran pérgola.

El espacio de las aulas queda acotado virtualmente por cuatro pilares apantallados. Así, las aulas se agrupan generando pequeños volúmenes que se enhebran al recorrido y se articulan mediante pérgolas buscando la buena orientación. El edificio se genera a partir de un módulo compuesto por:

- dos aulas con la posibilidad de formar un espacio único o por el contrario subdividirse en cuatro mediante cortinas alojando la zona de dormir de los niños; un baño compartido; espacios al exterior para el desarrollo de actividades al aire libre; una pequeña huerta que familiariza a los niños con la naturaleza y una pérgola que dibuja el juego de sombras a lo largo del día.

El movimiento de las pérgolas genera un ritmo de sombras capaz de servir de espacio intermedio entre el interior y el exterior diluyendo los límites del edificio. En contraposición a la horizontalidad y al movimiento del resto del conjunto, se alza macizo y rotundo el área de servicios y profesores.

Para albergar otros usos, el espacio del recinto puede acotarse en sectores menores restringiendo el paso al resto del centro. De esta manera, pueden realizarse actividades alternativas como reuniones, talleres o actividades extraescolares.

Texto de la memoria del proyecto.