sábado, 29 de octubre de 2016

Ciudad, Paisaje e Imaginación











Libro completo / Complete Book

Vibraciones  entre la ciudad y el paisaje 
Proyectos del Seminario de PFC Vibraciones, contexto y complejidad
Juan Ramírez Guedes

Este libro recoge la experiencia desarrollada durante los últimos años en el Seminario de Proyecto Fin de Carrera Vibraciones, Contexto y Complejidad que coordino, vinculado a los profesores tutores de Proyectos Arquitectónicos VI, en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria,
Se trata de proyectos que afectan fundamentalmente al espacio de La Isleta, tanto en su segmento urbano, residencial, industrial e infraestructural, como al paisaje protegido que constituye la mayor parte de su territorio, refiriéndose por tanto este conjunto de elaboraciones proyectuales a una realidad muy variada y compleja por lo que desarrollan una amplia gama de estrategias e instrumentos para responder a las diferentes solicitaciones del lugar, siempre en la atenta tensión a la relación estrecha  con el mismo.
Pensamos que el proyecto de arquitectura debe surgir en el lugar y para el lugar, aunque no exclusivamente desde el lugar, es decir la operación de proyecto debe incorporar aspectos universales de la cultura arquitectónica contemporánea para mejor responder a la complejidad del contexto. Esa tensión o equilibrio dinámico entre lo local y lo universal en el seno del proyecto representa una vibración abierta y variable que oscila a veces entre el más estricto anclaje a los elementos del paisaje y la más abierta renovación, según las propias condiciones que el topos ha demandado en cada caso. 

Complejidad y abstracción
Esa pertenencia al continuo conceptual y formal que emana de las condiciones del contexto, sea en el plano urbano-arquitectónico como en el paisajístico, no supone en este caso un plegamiento estético o estilístico a formas tópicas o historicistas ni tampoco a elementos tópicos folclóricos, sino que por el contrario  estos proyectos se vinculan a una sensibilidad contemporánea, reclamando como paradigma formal el recurso a la abstracción, al lenguaje abstracto puesto a punto por el Movimiento Moderno revisitado desde esta altura del siglo.
Pudiera parecer contradictoria la aparente antinomia entre abstracción y complejidad, dos conceptos que se encuentran en estos trabajos de proyecto: complejidad como la más precisa visión de la realidad desde la óptica contemporánea frente a abstracción como mecanismo de respuesta formal a esa realidad desde la arquitectura.
Pensamos que esa contradicción es una falsa contradicción; otra falsa oposición como aquellas otras: local-global, viejo-nuevo, natural-artificial, oposiciones que en un grado u otro están superadas en el mundo contemporáneo (con las matizaciones que correspondan, sobre todo en lo relativo a la protección de la Naturaleza) por su integración en realidades más híbridas y poliédricas, cuestión que constituye precisamente una de las más importantes características de lo que llamamos Complejidad.
El recurso a la abstracción aparece entonces como el más fino instrumento para operar en ese contexto complejo atendiendo a los caracteres más profundos y esenciales, lejos de recluirse en visiones tópicas y cómodas, lejos de propuestas populistas. La abstracción opera mediante la intensificación de la formas inmanentes en el lugar, como apertura y ampliación de los datos profundos contenidos en el mismo. La forma intensificada experimenta en el proyecto una compresión de esos datos, en una operación de esencialización y despliegue de esa esencialidad. 

Las tres escalas 
La operación descrita se verifica simultáneamente a varias escalas poniendo en relación instantánea los diferentes niveles de realidad, en una visión múltiple que también comprime finalmente en un proyecto, ese haz de tensiones que luego el proyecto despliega en sus líneas.
La escala general que relaciona la geografía, el paisaje lejano, el agregado urbano, interviene no sólo como un mero dato de situación sino como un sistema al que el proyecto debe atender, tanto en el sentido de escuchar como en el sentido de responder y co-responder.
La escala intermedia de aproximación, lo que se suele denominar escala zonal, incorpora fuertes vínculos morfológicos y funcionales al proyecto.
La escala del lugar concreto o emplazamiento, en fin, establece las condiciones concretas, estrechas e íntimas en las que el proyecto debe crecer. En esta escala los mecanismos afilados de la abstracción, marcan el éxito o fracaso del proyecto en función de su correcto análisis, interpretación y reconstrucción esencial del lugar.
La reconstrucción del lugar entre la ciudad y el paisaje

Las Palmas de Gran Canaria, octubre 2016